Hoy cuando me he sentado a ver las noticias, me había predispuesto, como suele ser habitual, a oír todo tipo de historias, pero para mi sorpresa, he oído una que me ha gustado…
Un inmigrante, actualmente en paro, se ha encontrado 800 euros ¡sí, cómo lo oyes!, 800 euros en un cajero. Y ¿sabéis lo que ha hecho con ellos?
….. ¡Devolverlos!
Soy consciente de que much@s dirán…, ¡qué pringao! ¡Con los tiempos que corren! ¿Cómo se le ocurre devolver el dinero?
Pues por algo muy sencillo…, ¡honradez! y es que por mucho que a alguien le pese…, aun quedamos gente que pensamos que hay que hacer lo que creemos correcto. O, como suele decirse: “No hagas a nadie, lo que no quieras que te hagan a tí”.
Si estás sonriendo y diciendo que son tonterías…, párate por un momento, y piensa lo siguiente: ¿Y si hubieras sido tú el que se hubiera dejado ese dinero? ¿No te hubiera gustado que alguien honrado lo encontrara?


